TODO LO QUE NECESITAS SABER SOBRE EL EXAMEN DE PERFIL HEPÁTICO

Los médicos suelen solicitar la realización de un perfil hepático cuando la historia clínica del paciente ofrece la sospecha de que existe una enfermedad hepática, a modo de prevención para evitar cualquier diagnóstico tardío.

 

¿Qué es el perfil hepático?

Es un análisis de sangre diseñado para evaluar si el hígado funciona de forma correcta, ya sea para el diagnóstico de enfermedades hepáticas, para saber si se ha visto afectado por patologías originadas en otras partes del organismo o controlar la función hepática en pacientes que siguen tratamientos con medicamentos que son hepatotóxicos.

Hay que tener en cuenta que el hígado es uno de los órganos más importantes por la función que desarrolla en el metabolismo humano, tales como la síntesis de proteínas plasmáticas; almacenamiento de hierro, vitaminas y glucógeno; la síntesis de proteínas como la albúmina; la producción de las lipoproteínas y los triglicéridos; la síntesis del colesterol, etc.

Para someterse a un estudio del perfil hepático no hay que hacer una preparación especial, aunque los resultados serán más precisos si se mantiene el ayuno durante las 10-12 horas previas a la extracción de sangre.

¿Qué mide este examen?

Los marcadores séricos que se buscan con la realización del perfil hepático pueden variar de un laboratorio a otro y contemplan la medición de una serie de enzimas y proteínas que son clave en el metabolismo hepático:
  

  • Albúmina:el rango normal es de 3,4 a 5,4 g/dl.
  • Fosfatasa alcalina:los valores normales se sitúan en el intervalo de 44 a 147 UI/l, aunque varía en función de la edad y el sexo.
  • Transaminasa alcalina (ALT):los valores normales son de 5-60 UI/l.
  • Aspartato de amnitransferasa (AST): el rango normal es de 10 a 34 UI/l.
  • Transminasa GGT: 5 a 80 UI/l.
  • Bilirrubina:los valores normales de los dos tipos son:
    – Bilirrubina directa: 0-0,3 mg/dl.
    – Bilirrubina indirecta: 0,3-1,9 mg/dl.
  • Tiempo de protrombina (TP): el índice internacional normalizado (IIT) establece los valores normales en el rango de IIN de 0.8 – 1.1 seg.

 

La confirmación del diagnóstico procede de los valores de bilirrubina, fosfatasa alcalina, GGT, AST y ALT, pues, ya sea de forma aislada o en combinación pueden señalar anomalías concretas y daño celular (colestasis). Si los valores son normales se descarta la existencia de una patología.

 

Por otra parte, en el caso de que exista una enfermedad hepática, el hepatograma también ofrece información útil para establecer un pronóstico. El tiempo de protombina, la bilirrubina y la albúmina son los marcadores más significativos.

 

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